DESDE QUE NACEMOS ESTAMOS SUJETOS AL RELOJ INVISIBLE DE NUESTRA VIDA.EL QUE NOS RIGE LA ESTANCIA EN ESTE MUNDO.PERO ES EL DESTINO SU ÚNICO DUEÑO Y SEÑOR.EL QUE LE MANDA U ORDENA A SEGUIR MARCANDO SUS MINUTOS,HORAS,...EL TIEMPO.ESTAMOS ACOSTUMBRADOS A CREERLO RESPETAR HASTA LAS ARRUGAS EN LA PIEL DEL HOMBRE,...PERO POR QUÉ LE HACE PARAR SU CUERDA ANTES,...O DEMASIADO ANTES,...

                             ¡¡¡ P O R     Q U É !!!

 

DEDICAMOS ÉSTAS HUMILDES LETRAS A OTRO GRAN HOMBRE Y VECINO NUESTRO DEL PRIMERO (A). QUE NOS DEJÓ SIN SU COMPAÑÍA TAN ENTRAÑABLE. LA CARRETERA SE LLEVÓ SU VIDA EL PASADO 17 DE OCTUBRE DEL PRESENTE AÑO DEL 2010.

CON TODO EL RESPETO QUE SE MERECE TU PASO POR NUESTRAS VIDAS, HEMOS QUERIDO DEDICARTE ESTA POESÍA TUS VECINOS Y AMIGOS QUE NUNCA TE OLVIDARÁN,. . . ÉSTE/AS QUE LO SON:

AINHOA, CARMEN MARÍA Y JUAN  

                                                                                    

D   E   L               D   E   S   T   I   N   O

 

Existe un reloj con manecillas enfrentadas;

la una a la otra, y ésta con ninguna;

que son del aire y de la espuma...

mar y bravura.

 

Existe un reloj que las observa y calla;

como la blanca luna a las rudas manos

de redes de sal y espejos de plata.

 

Existe un reloj que nunca duerme;

como el latir en el pecho,

o el aire que le besa dentro,

y luego al compás se sale.

 

Existe un reloj dentro del hombre;

que se nutre de su piel,

que se bebe su sangre,

que le roba su aire.

 

Existe un reloj maldito que nadie mira de frente;

que todo el mundo esquiva,

que todos, vencidos lo piensan

que la conciencia es débil y se marchita.

 

Existe un reloj que dulce nos besa;

cada mañana o cada noche incierta,

no se sabe cuándo, pero eso sí

que de seguro, cuándo  le acontezca.

 

Destino fatal de unos y otros;

siempre jugando infinitos

en la rueda de nuestra existencia;

calumnias traicioneras sin pies ni cabeza.

 

Éste es el reloj del destino que nos marca

la hora exacta y venidera,

la vereda que el nos traza

y en la que como espadas sus agujas

nos cortan la estancia de carne y hueso

en ésta vida de minutos u horas.

A TU MEMORIA Y DESCANSO ETERNO