M    U    R    M    U    L    L    O    S

D E

T   R   I   S   T   E   Z   A

 

Gélido murmullo

que penetras rasgando

la fría mañana

con crudos aullidos

de escarcha entre los cristales.

Uno sólo,

solas

entre enlutadas máscaras de carnaval;

un caballo,

dos yeguas,

que se desbocan

contra nuestros ahogados pechos,

y contra el oscuro y bravo toro

negro azabache de la muerte invencible.

 

Gélido murmullo

que entre el frío perro del viento

nos apresas presto,

que no cesas en los aullidos desesperantes

y entrecortados

que se cuelan por mi ventana

en ésta mañana triste de hielo.

 

Sus cascos,

al galope tendido,

no quieren saber de mentiras,

ni de verdades a medias, . . . ¡¡  N O !!.

 

Sólo

solas . . .

y nuestros tambores de guerra

a pecho descubierto,

en estampidas negras.

 

 

 

 

 

 

 

 

Gélido,

el hombre YO y ELLAS

a la sombra del nogal

de cemento y piedra;

sus caballos, corazones de batalla

que se ven apesadumbrados

sin querer mirar la realidad.

 

Como a mi mejor amigo

y casi no te conocía, Pepe,

tan sólo de escuchar halagos,

y más halagos,

de MI rosa de aromas,

mi niña consentida,

MI CARMEN, mi esposa,

que ya me lo decía,

cuando ofrecístes tan grata visita

al hospital materno,

dónde a luz fue a dar . . .

 

Pero YO te veía

pero YO te sentía

pero YO te oía,

y te escuchaba . . .

PEPE . . .

AMIGO, . . .

PEPE de ORO

de DIAMANTES,

de GLORIA,

en mi vida,

en mi alma

en mis días . . .YO

mi corazón caballo - desbocado,

SÓLO, con ELLAS . . .

mi yegua esposa,

y nuestra potrilla,

te recordaremos siempre amigo.

 

La guapa, la guapa, la guapetona,

¿dónde va la guapetona?

- le decías,

palabras que tú a mi niña un día,

dos días, tres días

siempre que la veías . . .

le esparcías flores y rosas

con tus cariños y carantoñas.

 

Ni a mí,

PEPE,

ni a mi esposa

nos pagaste mayor fortuna

que con ésto que consto en versos

y de respeto a tu MEMORIA.

 

PEPE,

AMIGO,

no mencionaré dónde estés!!

porque bien sabemos

que estarás en tu gloria.

 

PEPE,

buen hombre,

amigo, padre, abuelo y esposo,

nos deja tu presencia

un sábado 4 de febrero del 2012,

pero nos ofreces a cambio

un recuerdo tuyo imborrable,

y una gran familia

que intentaré mimar

cómo tú a mi hija mimaste.

 

Es por ésta humilde simpleza

que te veo cómo lo mejor,

mi AMIGO por siempre,

que te vás

dónde algún día iré yo,

dónde iremos todos y todas

para poder volver a verte.

 

SOLAS

SÓLO

AINHOA CARMEN Y JUAN

que te decimos adiós

y te ofrecemos éste humilde homenaje

que se viste de verso y letras

en tu honor y recuerdo,

y que siempre perduren

como en mí perduran

tu cariño y respeto derramado

hacia mi hija y esposa.

 

 

M                               I                               L

 

G                   R                  A                 C                    I                 A               S

 

 

 

MI      AMIGO